La economía mundial resiste, pero crece la brecha
Las previsiones de octubre del FMI revelan una recuperación desigual, marcada por los precios energéticos y la inversión en inteligencia artificial.
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Fotografía: APK, Wikimedia Commons, CC BY 4.0; original image, no modifications made · Fuente de la imagen · Licencia: Creative Commons Attribution 4.0 International (CC BY 4.0)La economía mundial sigue creciendo, pero la cifra global oculta importantes diferencias. En sus Perspectivas de la economía mundial, publicadas el 13 de octubre, el Fondo Monetario Internacional prevé un crecimiento del 3,1 % en 2026 y del 3,4 % en 2027. No anuncia una recesión mundial; advierte de que la capacidad de resistir perturbaciones está distribuida de manera desigual.
El FMI calcula que la inflación mundial llegará al 4,7 % en 2026 y bajará al 4,1 % en 2027. Los costes de la energía y los alimentos afectan especialmente a los países importadores y de menores ingresos. Mientras tanto, la inversión en inteligencia artificial impulsa la actividad en algunas economías integradas en las cadenas tecnológicas. Por eso, una media mundial favorable no significa que todos los hogares recuperen su poder adquisitivo.
Los gobiernos afrontan una decisión difícil. Los controles generales de precios pueden parecer una respuesta sencilla, pero resultan caros y pueden reducir los incentivos para ahorrar energía. El análisis del FMI sobre anteriores crisis del coste de vida recomienda ayudas temporales y específicas para quienes más las necesitan. La aplicación depende, sin embargo, de la situación presupuestaria y de las instituciones de cada país.
El peligro consiste en que una divergencia temporal se convierta en desigualdad duradera. También existen escenarios positivos, como una mayor productividad y la reducción de las tensiones geopolíticas. La cuestión decisiva para 2027 no es solo cuánto crecerá el mundo, sino quién participará de ese crecimiento.