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Tecnología

Voyager 1 recupera la comunicación mientras la NASA intenta ahorrar energía

La sonda volvió a transmitir tras una interrupción de causa todavía desconocida. Los ingenieros también completaron cambios para prolongar el funcionamiento de sus instrumentos.

Sonda Voyager con gran antena parabólica sobre fondo negro
Imagen de archivo de una nave Voyager en 1977; no muestra el incidente de octubre de 2026.
Créditos y licencia de la foto Fotografía: NASA/JPL-Caltech / NASA (archival/context image; Archival NASA/JPL-Caltech photograph of one of the Voyager probes from 1977; not a photograph of the October 2026 communication event.) · Fuente de la imagen · Licencia: Public domain in the United States — NASA-created image (PD-NASA)
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La NASA informó el 29 de octubre de que Voyager 1 había recuperado la comunicación después de una breve interrupción registrada ese mismo mes. La Red del Espacio Profundo no detectó su señal durante dos intentos programados, los días 18 y 19 de octubre, pero volvió a recibirla el día 20. Desde entonces el contacto se ha mantenido. La causa exacta sigue bajo investigación. Los ingenieros comprobaron que un conjunto de propulsores dejó de funcionar y fue sustituido automáticamente por otro de reserva, una respuesta prevista para posibles fallos.

El episodio ocurrió poco después de una intervención destinada a reducir el consumo eléctrico. A comienzos de septiembre, el equipo sustituyó tres dispositivos por alternativas que requieren menos energía. El cambio simultáneo también debía mantener una distribución adecuada del calor en la nave. Según la NASA, sin esta medida habría sido necesario apagar otro instrumento científico posiblemente ya en el verano de 2027. Los generadores de radioisótopos de Voyager producen cada año unos cuatro vatios menos.

Lanzada en 1977, Voyager 1 abandonó hace tiempo la región de los planetas y estudia el espacio interestelar. La NASA prevé que el 18 de noviembre de 2026 alcance una distancia de un día luz respecto de la Tierra. No se trata de una frontera física: significa que las señales de radio tardarán aproximadamente 24 horas en recorrer cada trayecto. Estos acontecimientos muestran la resistencia de la misión, pero también los retos de mantener operativa una sonda cercana a su medio siglo de vida.